JAZMÍN PARAGUAYO. Poesía reunida 2014-2006 / Fernando Bogado

$300.00

NB19 / Ojo bala poesía / Ilustrado por Sol Marcelloni
1ª edición / septiembre de 2014 / 266 págs. / 11,5 x 17,5 cm.

Fernando Bogado. Escritor, periodista y docente. Colabora en el suplemento Radar de Página/12 y Le Monde Diplomatique, entre otros medios gráficos. Trabaja en la cátedra de Teoría y Análisis Literario (UBA) y es profesor de literatura en varias instituciones de nivel medio. Produce el segmento de libros de Todo tiene un límite (Blue 100.7) y es guionista del programa Infernet (La Tribu 88.7). Desde hace cuatro años, lleva adelante junto con Gabo y Oscar Cuman el ciclo de poesía y música “Tercer Jueves”, espacio por el que han pasado algunos de los artistas más importantes de la actual escena under de Buenos Aires. Fundó y dirige la editorial Punto Muerto. Publicó La paz desnuda (2007), El hilo de las horas (2008) y Patria (2008), entre otros libros y plaquetas. Jazmín paraguayo compila toda su obra poética hasta la fecha.
Índice de obras compiladas:
• Puto (CILC, 2006)
• La paz desnuda (ed. de autor, 2007)
• A todo paisaje fotográfico (CILC, 2007)
• El hilo de las horas (CILC, 2008)
• Patria (CILC, 2008)
• Este envase contiene el jugo de ocho naranjas exprimidas aproximadamente (CILC, 2009)
• Cy (Editorial Punto Muerto, 2011)
• Oral (compilación de obras inéditas, 2007-2013)
• Jazmín paraguayo (inédito, 2013)
• Nombre propio (inédito, 2013-2014)
• Tres tesis (“Miseria de la poesía”)

Créditos

1ª edición: septiembre de 2014
2ª edición: septiembre de 2015
© textos: Fernando Emmanuel Bogado, 2014, 2015
© ilustraciones: María Sol Marcelloni, 2014, 2015
© edición y diseño: Nulú Bonsai & Punto Muerto, 2014, 2015
ISBN 978-987-28837-3-7
Edición y corrección de estilo al cuidado de Sebastián Goyeneche
Ilustraciones: Sol Marcelloni
Diseño de colección y maquetación: SG
Arte y diseño de tapa: Grau Hertt

Selección

“a Allen Ginsberg, que escribió “dos dólares y diecisiete centavos”.
Mi generación
ha visto lo desalmado,
lo aseguro.
Ha tenido sueños despiertos,
ha tropezado todas las noches
con los mismos objetos desparramados;
ha cantado las rimas inútiles de su tiempo
para llenarse el pecho de nada.
Las mejores mentes
se crían en carreras de tres años
con salida laboral asegurada;
visten corbatas fluorescentes
para colgarlas en los viernes casuales
y andar sonámbulos en el tren.
Beben
el ruido de las manos de sus jefes:
si sueñan, lo hacen rápido,
no sea cosa que en el próximo psicotécnico
se equivoquen
y confundan la mancha
con el fuego en el techo.”